
¿Deberías ducharte después de una sauna? La ciencia detrás de una recuperación más inteligente.
Introducción La sensación de alerta y frescura que algunas personas experimentan al pasar del calor de la sauna a una ducha fría tiene una base fisiológica, pero la intensidad y la respuesta varían ampliamente de una persona a otra. Esta sensación se debe a la liberación de una sustancia química llamada norepinefrina. La norepinefrina es tanto una hormona como un neurotransmisor involucrado en la respuesta del cuerpo al estrés y a los cambios de temperatura, pero este artículo no pretende garantizar un aumento porcentual fijo al pasar de la sauna a la ducha. La duración de cualquier efecto posterior a la exposición depende de cada individuo y de las condiciones exactas de calor y enfriamiento, por lo que no se debe esperar un efecto de varias horas.








